jueves, 17 de abril de 2008


medida que avanza el siglo XXI, se nos impone la evidencia de tres grandes realidades como elementos constitutivos y claves de identidad de las sociedades del nuevo milenio: la globalización, el multiculturalismo y la comunicación. Resulta curioso que hoy no haya autor, conferencia, panel, debate, opinión, rumor o publicación que no los mencione o trabaje de alguna manera y desde diferentes perspectivas. Estas tres realidades, aparentemente intangibles pero igualmente densas, están ahí, estrechamente conectadas y tienen implicaciones recíprocas que no son fáciles de discernir por las consecuencias y ambigüedades que encierran. Se trata de un discurso lleno de paradójicos contrastes, cargado de ambigüedades y de altas dosis ideológicas.

con un conncepto mas personal
Es muy difícil determinar el origen del proceso de globalización de la información, ya que la propia tendencia de los intercambios materiales, del comercio, y de la movilidad de las personas, sobre todo en migraciones y guerras, siempre llevó aparejada la difusión de información por vías informales como podían ser las caravanas, los peregrinos, las ferias, que alcanzaron gran auge en la Edad Media, el paso de los soldados que generaban relatos más o menos veraces sobre otras realidades que, en muchas ocasiones, llegaban a calar muy hondo en la cultura popular.
Las elites guerreras, pero sobre todo las comerciales, grandes familias influyentes que junto con los
bienes atesoraban información privilegiada y disponían de sus propios servicios de correo, fueron, a su vez fuente interesada de rumores y noticias, que empleaban según su conveniencia. Anteriormente, la Roma Imperial con la sorprendente expansión del latín y de usos y costumbres romanas en pueblos tan dispares y alejados, fue buena muestra de este afán mundializador que marca una línea de separación entre civilización y barbarie (lo diferente). Vista la tendencia a la universalidación de ciertos mensajes, a los que contribuyó en gran medida la propia iglesia católica en occidente o las jerarquías islámicas en su ámbito de acción, por poner sólo algunos ejemplos, no conviene, sin embargo, alejarnos demasiado en el tiempo, salvo para constatar que a lo largo de los siglos, tan sólo los grupos humanos muy aislados por una orografía adversa, han permanecido vírgenes a la influencia de las culturas dominantes.

2 comentarios:

studentmancipe dijo...

uno a

studentmancipe dijo...

felicitaciones por lo bien q pego eso de internet